
Los
paneles solares no suelen caracterizarse por sus llamativos diseños, pues casi todos son planos, con una forma simple y poco dada a barroquismo. Sin embargo, el diseñador
Vivien Muller ha realizado un concepto que no sólo permite
transmitir la energía del sol a gadgets de lo más diverso, sino que además tiene una
forma verdaderamente preciosa, como si de un bonsai se tratara, y que además el usuario podría modificar a su gusto.
La estructura se compone de
varios módulos, como si fuesen las ramas, que se subdividen hasta finalizar en los
54 paneles fotovoltaicos que son los que recogen la energía solar, que luego llega hasta el cargador para conectar aquello que se quiera recargar. Vamos, como la fotosíntesis pero en tecnológico
Veremos si ahora el diseño se materializa y a qué precio, porque seguro que no sería algo precisamente barato, pero aún así es digno de ver.
Via:
Gizmodo